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Ricardo Noel

Colega, discípulo  amigo:  Jonny Gallardo, nos manda una  semblanza del maestro Ricardo Blanco

Papa Noel, no fabrica juguetes, diseña muebles… Esto me lo dijo Fidel en una conversación que mantuvimos de casualidad en un puesto de choripanes en el Dante, -recomendables choripanes, con la mejor vista de Córdoba- después de devorarse ese chori, Fidel se fue y entró, al ratito nada más, en una sala de cuidados intensivos del hospital central de La Habana.- A Papá Noel lo conocí de grande, ya con la barba blanca y la barriga prominente.

Siempre que te sientes con él en un bar, irremediablemente te contará historias, de ayer, de hoy y de siempre, el vino: tempranillo, obvio.

Ricardo Blanco es Papá Noel, y si no lo es, no me mates la ilusión ahora que faltan horas para navidad. Un día trajo en su bolsa, la carrera de Diseño Industrial y la dejo en el arbolito de la FAUD, la cartita decía: Sr. P.N: en la docta ciudad de Córdoba, que en todos los manuales Estrada figura como “la industrializada”, no tenemos diseñadores industriales ¿nos podría traer algunos?.

El tipo se recibió de Arquitecto y fue docente en la larga noche de la dictadura, donde, los bastones largos, parados cual patovicas en las puertas de las universidades decían: vos pasas, vos no, vos córtate el pelo, vos la lengua, vos acompañame.

Por esos años, trabajó para numerosas empresas de equipamiento, se asoció con varios colegas en otros tantos emprendimientos intercalando buenas, y malas. A ver, de memoria y de corrido como formaba aquel equipo de los ´60 ´70 : Baliero, Williams, Loos [Herman], Blanco, Leiro, Koghan, Maldonado, Janello, Nápoli, y Marinño, si llenabas el álbum te daban de premio una pelota N° 5.

Alguna vez escuche decir por ahí: “no te acerques mucho a las personas o terminaras atrapando sus sueños” es difícil estar “cerca” de Ricardo Blanco y no tomar sus banderas, formador de formadores, -frase nunca dicha en la argentina de nunca jamás- el tipo es un laburador que busca desde hace años en su taller de la calle Bolivar, como hacer para que todos entendamos de una vez y para siempre que esto del diseño, ES IMPORTANTE¡¡, 250 mil millones de sillas tiene, si vas a su casa no sabes donde sentarte, ninguna es igual a la otra y menos a la que esta en su tablero de dibujo, una vez me senté en una silla de esas que tiene en “etapa de prototipo” y aparecí en el país de Alicia con el Rey de Espadas, quien sabe Ricardo, quizá este país no ha sido hecho por que sí.

En 1992, una de sus obras mas reconocidas, fue el jefe del equipo que diseñó todo el mobiliario de la Biblioteca Nacional, el arquitecto a cargo de toda la obra, fue un tal Testa, Clorindo, que algo de diseño entiendía. Después, que importa del Después, el dólar 3 a 1, 5 a 1, 10 a 1, la importancia de la industria nacional, la identidad nacional, escuelas de diseño apareciendo por todos lados, concursos, quermeses y premios, diseño puro al 100% , dos veces al día, cada ocho horas, con cada comida.

A ver muchachos, sí, sí… Uds., los de la comisión de homenajes que siempre llegan tarde a todas partes, por que no hacemos justicia y preparamos las medallas, antes que Papa Noel, vuelva al Polo Norte y el invierno nos atrape, irremediablemente, a todos.

 

Esta nota fue escrita para la revista de la Cámara de Madera, en Noviembre de 2007. Los dos en la foto que ilustra esta nota.

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